jueves, 15 de enero de 2015

Cortito y al pie



En estos últimos días hubo muchos cambios y por eso me colgué en escribir. Para empezar, se fue mi prima que estaba de visita y estuve, de nuevo, unos días sola hasta que llegaron mis amigas y socias: Agus y Pato. Ahora se completó el equipo de OKPRESS Costa Rica. Además ya se empiezan a vislumbrar fuentes de trabajo así que estuve yendo a varias reuniones y conociendo mucha gente. 

Como ya les conté, durante las mañanas, bien pero bien temprano, salgo a trotar por la playa. Me hace muy bien. No fue planeado. Para nada. Surgió. Arranqué un día, fui al día siguiente, y al otro. Casi sin darme cuenta, estoy yendo casi todos los días.

Me despierto temprano, tomo yogur con granola y me calzo las únicas zapatillas que traje.  Me pongo mi short, una remera, el llavero y salgo.  Sin teléfono ni música.  Desconexión o conexión, depende de cómo se mire. Tengo varios recorridos. Pero estando acá sale la playa como primera opción.

Bajo dos cuadras y media y llego a playa. Increíble. Me pellizco cada vez que veo este mar. Mi brazo ya tiene varias marcas… No puedo creer que estoy viviendo acá.  La sombra y un viento suave me parecen ideales para correr. Al principio, camino y ya después troto. No estoy sola. Somos varios. Unos descalzos, otros con unas mega zapatillas y outfit muy runner, otros en traje de baño y ojotas… Cada uno en la suya. Los primeros días casi que no corría y ahora, después de un mes puedo decir que troto la mayor parte del tiempo.

 Todos los días son distintos pero les pinto un panorama para que más o menos se den una idea. Enormes pelícanos que se lanzan hacia el agua, muchos surfers esperando una buena ola, algunas madres jugando con los niños madrugadores, perros moviendo sus colas mientras se meten al mar y turistas que esperan para embarcar hacia la aventura. También están los que preparan las sombrillas de los paradores y otros tantos que van a tomar clases de surf.

No tengo idea cuantos metros tiene la playa pero hago dos vueltas y eso me toma casi una hora. Me pongo metas: “Ahora hasta la palmera de allá” o “un poco más y llego hasta esas reposeras".

Hoy, por primera vez, troté una vuelta entera sin frenar. De punta a punta. Y me sentí bien. No sé si me saldrá de nuevo. Pero hoy lo pude hacer. Así estamos, con objetivos realizables. Gracias 2015 por seguir sorprendiéndome.
               

                
Caminar, trotar o correr. Todo en la playa.

2 comentarios:

  1. Que lindo tereeee! Que linda vidaaaa, que sigas así, despojada y felizzz! Te quiero mucho, beso grandee

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  2. Gracias Agus. Yo también te quiero mucho.

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