jueves, 23 de agosto de 2018

Sacarse la ropa


Rubio, 33 años y trabaja en el Hotel Pasatiempo.   Así hubiese hablado de Dimitri en una charla entre amigas en Buenos Aires al día siguiente de conocerlo.  Pero la realidad es que nunca hablé así de él.
Recuerdo que lo primero me llamó la atención fue su tonada española pero muy bien mezclada con vocabulario tico. No entendía cómo un griego podía hablar y pronunciar tan bien el castellano. A Dimitri lo conocí un año después de mi llegada a Costa Rica, en enero de 2016. Ya me había desprendido de algunos de los filtros que traía de la gran ciudad.  Eso permitió que me fijara más en su interior.

Quizás es el calor, que te obliga a sacártela ropa innecesaria, que también te invita a quitarte prejuicios y filtros mentales. Quizás sea la naturaleza,  tan brutal en esta zona tropical. No lo sé. Lo que sé es que acá uno se muestra tal cuál es. No podés esconderte en la reputación del club, del barrio, de la universidad, de la familia… En este pequeño pueblo internacional de Costa Rica todos somos tan distintos y venimos de lugares tan disímiles que no hay mucho de dónde agarrarse para aparentar. Una de las grandes enseñanzas que me sigue ofreciendo vivir fuera de mi país es justamente eso; para conectarse de verdad con el otro, uno tiene que eliminar todos los preconceptos que tiene.

La naturaleza es como el alma de la persona. A veces uno quiere tapar esa parte íntima con edificios y pavimento. Esconderse para que no lo lastimen. Pero la única forma de vivir la vida a pleno es sacar eso que a uno no le pertenece, no le es propio, y mostrar su interior, su verdadero ser.  Por lo menos, eso es lo que me pasó a mí.

No todos los filtros son malos.


3 comentarios:

  1. Great. I like the way you think - and the way you express your thoughts.

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  2. Que lindo dicho! Que honesto. Que bueno andar y criar así ... liviana de ropa! Un beso grande!

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