sábado, 20 de agosto de 2016

A la par

         Llegué a Costa Rica el 10 de diciembre del 2014 para hacer una experiencia de seis meses. Estaba llena de prejuicios, miedos, estructuras mentales y modos de hacer ciertas cosas. En este año y 10 meses, me volví a conocer.

La naturaleza, el lugar, las personas que conocí y mi constante necesidad de reflexión, cambiaron mi destino.  A fines de septiembre, en 40 días, me voy unos meses a Grecia y a conocer a la familia de mi novio, Dimitri. La idea es tomarnos unas vacaciones y viajar por allí.

Creo que todo llega cuando uno está listo. En mi caso, conocí a Dimitri cuando ya había renunciado a la idea de encontrarme con alguien en un lugar tan de paso, como es Tamarindo.  El 14 de enero de este año me metí al mar y no fue igual que siempre.  Fue una inmersión. Agradecí todo lo que este paraíso me había regalado: amigos, trabajo y una nueva forma de ver la vida. Y lo más importante, dejé ahí en el mar mis ganas de conocer a alguien, solté el estar pendiente de cuándo iba a suceder. Decidí ahí que me iba a quedar hasta el fin de la temporada (julio- agosto) y hasta tanto iba a disfrutar de todo lo bueno que día a día me regala este precioso lugar. Me saqué una gran mochila de encima. Fue una descarga emocional intensa.  Salí del agua con los ojos llorosos y más liviana. A los tres días de ese gran baño de mar, conocí a Dimitri. Conectamos enseguida. Sucedió poco más de un año de haber llegado a Tama. Cuando tenía que ser.

Muchas veces, en lugar de valorar lo que tengo, me pongo triste por lo que no tengo.  Es tonto sufrir por lo que no es.  Al carecer de entidad, porque es algo que no existe, no debería ponerme triste.  Sin embargo, muchas veces me entristecía.  “Teresa, vos jugas un partido de fútbol.  Metés 5 goles. Al terminar, te lamentas por el sexto que no llegó” me dijo mi tan querido Alfredo Painceira.  Ahora intento y  poco a poco, festejo cada uno de los goles. Pintados de azul y oro, obvio.  Y lo más importante, como dejé de estar pendiente de meter goles, disfruto más las jugadas, las gambetas, los pases… el partido. Disfrutar el proceso y el camino, como dice el sabio Yvon Chouinard.

Y creo haber encontrado a una persona que patea la vida como un luchador, que no se conforma ni se traiciona, que está siempre pendiente de nosotros y por sobre todo, que es un par, una pareja. Un aventurero que vivió en Grecia, España, Panamá y Costa Rica.  Una persona cuya apertura mental le permitió recibirse de ingeniero civil, ejercer su profesión y al descubrir que no era para él, probar distintos trabajos hasta encontrar el suyo: enseñar inglés. Un griego que habla español con tonada de España pero palabras ticas, cocina como un chef profesional y toca la percusión con una pasión que emociona.  Una persona que ofrece sus fines de semana para bancar a un amigo que se tiene que ausentar de su trabajo y le pido que lo reemplace. Un “teacher” que recibe mensajes de agradecimiento de sus motivados alumnos. Un novio tan bueno que incorporó a mis amigas a su círculo de amistad. Un niño que enamoró a mi niña interior, ahora, su niña. Un consejero de la hostia.  Una persona muy inteligente para lo teórico y también para lo práctico.  Un amor que me hace querer ser mejor persona y sabe sacar lo mejor de mí.  
Un amor que se complementa pero que entre nosotros NO nos completamos porque ya estábamos enteros antes de conocernos.  Partimos desde el ofrecimiento y no de la necesidad.
           Y ahora nos toca un nuevo desafío.  Estas patitas seguirán viajando, tal como reza el nombre de este blog, pero esta vez, de a dos. A la par.



9 comentarios:

  1. Buena reflexión. Gracias Tere por compartirla ;)

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  3. Tere querida! Me alegra mucho mucho muchísimo q estés en este viaje tan lindo luego de haberte animado a lo anterior, lo más difícil: conocerte a vos misma!
    Te deseo q sigas encontrándote y encontrando nuevos rincones ahora q navegás las aguas del amor tan a pleno! Que puedas seguir tu viaje con la brisa caribeña! Es eso Tere! Las emociones, los instantes... son el todo! Abrazo!!

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    1. Gracias Andre!!! Creo que sólo podía suceder así. En el mar, las emociones y los instantes son más intensas.
      besos

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  4. que bueno tere!! me alegro mucho que estés tan feliz y exitos en este nuevo camino a la par!!

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  5. Te quiero tere. Sos una belleza de persona. Poly

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    1. Ayyy: Qué limndo que alguien como vos me diga eso. Te quiero mucho.

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