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Miscelánea

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Voy a escribir esta entrada como salga, sin planear, sin revisar y sin controlar. En estos últimos días estuve pensando varias cosas. Uno: Me encantaría poder lograr tal vida interior que los acontecimientos externos, positivos y negativos, alegres y tristes, no me afecten en demasía. Ejemplo: el martes tuve una excelente salida, el miércoles estaba feliz y se notaba. ¿Por qué esperar a esos momentos para ser feliz? Quiero ser feliz ahora, sean cuales sean mis circunstancias. Dos:   Qué fácil y rápido que juzgamos a la gente. Qué incómodo es vivir con estereotipos rígidos. Te condicionan. En mi trabajo nuevo estoy conociendo gente de otros países y haciendo tareas nuevas.  En sólo un mes me he llevado gratas sorpresas.  Aprendí a no juzgar de antemano. A ponerte el lugar del otro. Tres: Uno atrae lo que piensa. Y esto no es “zen bullshit”. Es así. Por lo menos a mí me ocurre. Mientras daba clases en Wayra, ayudaba a una ONG que trabaja para el bienestar...

Intensidad argentica

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Pasó un mes desde mi último posteo. Y pasó de todo. Mamá, Clara y Maggie vinieron a visitarme. También dejé mi puesto de profesora en Wayra y ahora enfrento nuevos desafíos. Todo muy intenso como suele ser por acá, en Costa Rica.  No me voy a olvidar ese primer abrazo que nos dimos apenas nos vimos.  Fuerte y largo.  Sonrisas, apretujones y lágrimas. Todo al mismo tiempo. El equipo femenino de las Okecki - sólo faltaba mi cuñada Pía- estaba de nuevo reunido después de varios meses. Pasamos una semana espectacular. Conocieron mi nueva vida: mi casa, las playas que más me gustan -hacíamos dos por día- mis amigos, mis vecinos, donde hago las compras, las calles que recorro todos los días, la comida tica y hasta pudieron ir al hotel donde queda mi nueva oficina, Capitán Suizo. También las pude llevar a un evento de la ONG SalveMonos que contó con uno de los mejores pianistas ticos, Carlos Obregón. Otro día, viajamos a conocer el Volcán Arenal, nos quedamos a dormir en un...

Agradecida

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Hoy se cumplen 4 meses desde que llegué a Tamarindo.  ¿Mucho, poco? ¿Quién sabe? Es difícil medir el tiempo.                Ayer una amiga argentina que vive en San José, y viene a Tamarindo cada tanto, me dijo que me veía muy asentada. Me dejó pensando. Es verdad que estoy más habituada a ciertas cosas de este lugar. Poco a poco me estoy acostumbrando al calor aunque abril y mayo son los peores meses. Además, me estoy adaptando a la comida, a las calles de tierra y al polvo que vuela cuando se levanta el viento o pasa un auto. Lo más importante: ya tengo un muy buen grupo de amigos. Por otra parte, todavía siento que me falta mucho por vivir,  cuatro meses es poco pero si analizo todo lo que viví y experimenté siento que pasó mucho más.                Hace un par de días me enteré que me aceptaron en un nuevo trabajo. Una vez que m...

Bien equivocada

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hace unos días nos fuimos con Agus a Playa Langosta. Es cerca de Tamarindo. Mucho más tranquila y alejada de los turistas. Luego de una larga caminata nos quedamos en un lugar que tenía seis sombrillas de paja y reposeras de mimbre. Un verdadero lujo para nuestro día libre. Una vez que el sol se escondió, se puso bastante oscuro y teníamos que regresar a casa. Por suerte, algunas estrellas iluminaban nuestro camino. Para llegar al otro lado de la playa hay un estero cuyo caudal de agua fluctúa según la marea. En ese momento el agua nos llegaba a la cintura. Nos armamos de coraje, levantamos nuestros bolsos y poco a poco nos adentramos en el estero. El agua estaba fría y no se veía nada. Por adentro Agus rezaba para que no hubiera cocodrilos ni manta rayas.  En eso, me frena una gran piedra. Me tambaleo pero no me caigo. Un poco incómoda sigo cruzando hasta salir del agua. Una vez que estoy afuera miro mis rodillas y estaban con sangre. El golpe incluyo raspaduras. Me limpio un p...

Curso acelerado de apertura mental

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Tamarindo te brinda la posibilidad de hacer un curso acelerado en apertura mental.  La vida pueblerina tiene sus desventajas, comentadas en la anterior entrada, pero también cuenta con algunos encantos. Uno de ellos es que rompe con las estructuras mentales de personas estructuradas como quien suscribe.  La lógica de este tipo de pueblos demuestra que todo se mezcla y se da al mismo tiempo.  Ayer nomás me reuní por trabajo con una persona que había conocido de forma casual en un evento de recaudación de fondos. Esa misma noche me la encontré en uno de los bares cerca de casa.  Además, como es amiga de un par de personas que conocí acá  me la encuentro seguido y se convirtió en una buena consejera. Si querés romper con prejuicios y estereotipos, ¡venite a Tama! Podrás conocer italianos tímidos y retraídos, americanos que hablan bajito, franceses que no saben cocinar y suizos impuntuales.  Lo mismo con las profesiones. Tenés chefs trabajando como adminis...

Vida de pueblo

Hoy se cumplen dos meses de haber llegado aquí. Es raro porque es muy poco tiempo pero también siento que me fui de Buenos Aires hace muuuucho... Los tiempos internos no siempre coinciden con el calendario. Hoy sólo tengo una corta reflexión. Así como hay cosas que amo de Tamarindo, hay otras que no tanto. La vida de pueblo puede ser un tanto difícil para mi. En Tamarindo, como todo pueblo, un martes tenés una reunión de trabajo y esa misma noche, te vas a tomar una cervezas y plop. ahí está, pegado a la barra en actitud de levante. En el caso de Wayra, la escuela donde enseño por las mañanas, es aún más raro. Me he encontrado con un alumno en la playa mientras corría toda transpirada y agitada. A él no pareció molestarle. O bien, dejas de salir con alguien y luego te lo cruzas en el supermercado, en la calle, en un bar y quien sabe donde más... Los dejo, me tengo que ir a una reunión con un potencial cliente. Seguro que mañana lo veo en cueros hecho milanesa en la playa. ...

Desear

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El 4 de noviembre pasado escribí un correo desde Buenos Aires al Instituto de Enseñanza en español Wayra de Tamarindo. Allí decía: “Soy licenciada en comunicación social y dirijo mi propia consultora en Buenos Aires. Les escribo para que por favor me cuenten un poco cómo funciona WAYRA ya que me interesa poder ofrecer parte de mi tiempo para enseñar el idioma español. No soy docente pero mi trabajo de comunicadora me ha dado muchos recursos didácticos”. Al día siguiente que llegué a Tamarindo, el 11 de diciembre, los fui a ver y me tomaron una prueba. A la semana volví y me dijeron que en caso de que se abriera una vacante, me tendrían en cuenta. Wayra queda a dos “cuadras” de mi casa y es el paso obligado para ir a la playa o al pequeño “centro”. Cada vez que pasaba veía el cartel y pensaba: “yo quiero trabajar ahí” o “cómo me gustaría probar ser profesora de español una vez en la vida”. Antes de la navidad fui a saludar y hablé con su directora. Le confirmé mis ganas de recibir en...