Entradas

Curso acelerado de apertura mental

Imagen
Tamarindo te brinda la posibilidad de hacer un curso acelerado en apertura mental.  La vida pueblerina tiene sus desventajas, comentadas en la anterior entrada, pero también cuenta con algunos encantos. Uno de ellos es que rompe con las estructuras mentales de personas estructuradas como quien suscribe.  La lógica de este tipo de pueblos demuestra que todo se mezcla y se da al mismo tiempo.  Ayer nomás me reuní por trabajo con una persona que había conocido de forma casual en un evento de recaudación de fondos. Esa misma noche me la encontré en uno de los bares cerca de casa.  Además, como es amiga de un par de personas que conocí acá  me la encuentro seguido y se convirtió en una buena consejera. Si querés romper con prejuicios y estereotipos, ¡venite a Tama! Podrás conocer italianos tímidos y retraídos, americanos que hablan bajito, franceses que no saben cocinar y suizos impuntuales.  Lo mismo con las profesiones. Tenés chefs trabajando como adminis...

Vida de pueblo

Hoy se cumplen dos meses de haber llegado aquí. Es raro porque es muy poco tiempo pero también siento que me fui de Buenos Aires hace muuuucho... Los tiempos internos no siempre coinciden con el calendario. Hoy sólo tengo una corta reflexión. Así como hay cosas que amo de Tamarindo, hay otras que no tanto. La vida de pueblo puede ser un tanto difícil para mi. En Tamarindo, como todo pueblo, un martes tenés una reunión de trabajo y esa misma noche, te vas a tomar una cervezas y plop. ahí está, pegado a la barra en actitud de levante. En el caso de Wayra, la escuela donde enseño por las mañanas, es aún más raro. Me he encontrado con un alumno en la playa mientras corría toda transpirada y agitada. A él no pareció molestarle. O bien, dejas de salir con alguien y luego te lo cruzas en el supermercado, en la calle, en un bar y quien sabe donde más... Los dejo, me tengo que ir a una reunión con un potencial cliente. Seguro que mañana lo veo en cueros hecho milanesa en la playa. ...

Desear

Imagen
El 4 de noviembre pasado escribí un correo desde Buenos Aires al Instituto de Enseñanza en español Wayra de Tamarindo. Allí decía: “Soy licenciada en comunicación social y dirijo mi propia consultora en Buenos Aires. Les escribo para que por favor me cuenten un poco cómo funciona WAYRA ya que me interesa poder ofrecer parte de mi tiempo para enseñar el idioma español. No soy docente pero mi trabajo de comunicadora me ha dado muchos recursos didácticos”. Al día siguiente que llegué a Tamarindo, el 11 de diciembre, los fui a ver y me tomaron una prueba. A la semana volví y me dijeron que en caso de que se abriera una vacante, me tendrían en cuenta. Wayra queda a dos “cuadras” de mi casa y es el paso obligado para ir a la playa o al pequeño “centro”. Cada vez que pasaba veía el cartel y pensaba: “yo quiero trabajar ahí” o “cómo me gustaría probar ser profesora de español una vez en la vida”. Antes de la navidad fui a saludar y hablé con su directora. Le confirmé mis ganas de recibir en...

Ángeles que no se pierden Parte II

Técnicamente no nos perdimos. Sabíamos perfecto donde estábamos. También cómo volver pero no pudimos encontrar el camino que nos llevaba a la salida hacia la playa. Si se hiciera una competencia entre Agus Nazar y yo acerca de quién es más desorientada, no sabría decir quien la ganaría.  Agus es un desastre para ubicarse y quien suscribe, digamos que también. Como estábamos cansadas, decidimos salir a caminar en lugar de correr y en vez de ir por la playa, fuimos por el bosque. Le mostré mi recorrido y le encantó. Perfecto... hasta que decidimos innovar. Descendimos por un camino de tierra que presumimos nos llevaría a dar una vuelta hacia la playa.  Como somos mujeres y además, amigas y ahora socias, la caminata iba acompañada de una buena charla ,o podría decirse que la charla iba acompañada de una caminata. Nuestra atención al entorno no estaba en el trayecto.  Luego de 40 minutos de caminar, nos encontramos una pareja de canadienses y nos quedamos charlando, En u...

Cortito y al pie

Imagen
En estos últimos días hubo muchos cambios y por eso me colgué en escribir. Para empezar, se fue mi prima que estaba de visita y estuve, de nuevo, unos días sola hasta que llegaron mis amigas y socias: Agus y Pato. Ahora se completó el equipo de OKPRESS Costa Rica. Además ya se empiezan a vislumbrar fuentes de trabajo así que estuve yendo a varias reuniones y conociendo mucha gente.  Como ya les conté, durante las mañanas, bien pero bien temprano, salgo a trotar por la playa. Me hace muy bien. No fue planeado. Para nada. Surgió. Arranqué un día, fui al día siguiente, y al otro. Casi sin darme cuenta, estoy yendo casi todos los días. Me despierto temprano, tomo yogur con granola y me calzo las únicas zapatillas que traje.  Me pongo mi short, una remera, el llavero y salgo.  Sin teléfono ni música.  Desconexión o conexión, depende de cómo se mire. Tengo varios recorridos. Pero estando acá sale la playa como primera opción. Bajo dos cuadras y media y lleg...

La naturaleza es sabía

Imagen
La naturaleza es sabia   Gracias Pepita por enseñarme a elegir bien y respetar los tiempos.   Perdón por arrancar con un título tan cliché pero no encontré uno que describiera mejor lo que viví anoche. Ayer domingo a las 6 de la tarde, partimos con mi prima Anita a ver las famosas tortugas del Pacífico.   Nos pasó a buscar el guía, Miguel, en una combi en la que ya habían subido otros extranjeros. Resultaron ser de Servia y USA. Nos adentramos varios kilómetros hasta Playa Vida Real o Pirata, como se la conoce acá. Llegamos a eso de las 7 de la tarde y ya era de noche. Como había luna llena la playa estaba un poco más iluminada que de costumbre. De hecho, sobre la arena se podía distinguir la parte oscura de la “sombra” y la parte iluminada o “lunada”. Miguel nos explicó que en esta época del año muchas tortugas se acercan a estas playas para desovar. Generalmente, lo hacen por la noche. Nadan y aprovechan el empujón de la ola para llegar a la orilla. Luego,...

Cambiar el ritmo

Imagen
Cambiar el ritmo Desde Buenos Aires, el festejo de las fiestas, navidad y año nuevo se presentaban como una incógnita, como una pregunta más de mi colección. ¿Cómo, dónde y sobre todo, con quién los iría a pasar?  Y una vez más, Tamarindo me está enseñando a aprender a esperar. Desde que llegué, me estoy conectando con la naturaleza de este increíble lugar, salgo a trotar por la playa muy temprano y veo los pájaros, los monos y sobre todo, el mar.   Se aprende mucho mirando lo que nos rodea.  Y así, busco aprender a ser más paciente y ver qué me trae la marea. Dicho y hecho, tal como sucedió en la Noche Buena, las españolas (Maite, Tuka y Zaio) me invitaron a festejar con ellas. En esta oportunidad no se festejaría en su casa sino en lo de uno de los argentinos, Walter. Y esta vez no fui sola. Mi prima Ana y una nueva amiga argentina que vive en San José, Celina, fueron conmigo. En esta oportunidad el asador argento, haciendo honor a su nacionalidad, preparó ca...